La pandemia aumentó los problemas de insomnio en niños y adolescentes, sobre todo por el uso excesivo de pantallas antes de acostarse. 📱 Esto se traduce en distracciones, más errores en clase y menos motivación. 😟
El Dr. Adalberto González y varios estudios coinciden en que dormir menos de 10 horas en la infancia provoca irritabilidad y dificultad para aprender. Además, la irregularidad del sueño perjudica funciones cognitivas como planear y resolver problemas, y a largo plazo eleva el riesgo de obesidad y diabetes. ⚠️
Recomendaciones de horas de sueño: niños (según la edad) necesitan entre 11 y 17 horas; adolescentes requieren entre 8 y 10 horas para funcionar bien. 🕰️
Consejos prácticos para mejorar el sueño (fáciles de aplicar):
• Establece horarios fijos para dormir y para despertarse, incluso fines de semana. ⏰
• Reduce pantallas 1 hora antes de acostarse; usa modo nocturno o filtros de luz azul. 📵😴
• Crea una rutina relajante: lectura ligera, música suave o respiraciones profundas. 📚🎧
• Mantén el cuarto oscuro, fresco y ordenado; usa cortinas opacas si es necesario. 🌙🛌
• Aumenta la exposición a luz natural por la mañana para regular el reloj biológico. ☀️
• Evita bebidas con cafeína y cenas muy pesadas en la noche. 🍫🚫
• Modera siestas largas; mejor si son cortas y temprano en la tarde. 💤
• Fomenta actividad física regular, pero no justo antes de dormir. 🏃♀️
• Usa la cama solo para dormir y descansar, no para estudiar ni ver pantallas. 🛏️
• Si el insomnio persiste, consulta a un profesional: la terapia cognitivo-conductual y la orientación pediátrica son opciones efectivas. 👩⚕️🧠
Mejorar la higiene del sueño tiene un efecto directo en el bienestar y las notas: menos cansancio, más concentración y mejor ánimo. ✨ ¡Pruébalo con pequeños cambios y evalúa si notas la diferencia en pocas semanas!